¡EN BUSCA DEL PODEROSO YO!

Revista Diners. Articulo Recomendado.

Todos hablan de coaching, pero pocos entienden qué es o cómo se aplica. Este entrenamiento confronta a los asistentes con sus propias limitantes y los encamina hacia sus objetivos. Aplicado en empresas y personas, es una verdadera cachetada a la pasividad, que sin embargo precisa de expertos para que sea efectivo.

 

 "La fe no significa que no tengas dudas". Barack Obama

"Mientras no abandones siempre te queda una posibilidad". Bill Clinton

"Puedo aceptar el fracaso, pero no puedo aceptar dejar de intentarlo". Michael Jordan

 

Qué tienen en común Barack Obama, el tenista André Agassi, el presidente de Chile Sebastián Piñera, Bill Clinton, Donald Trump, Michael Jordan, la exmiss Universo y presentadora Cecilia Bolocco, y el campeón olímpico de boxeo Regilio Tuur? Pues que todos tienen a Anthony Robbins como su coach (entrenador) de liderazgo personal. Tony, como le conocen sus coachees (pacientes), es también, desde hace más de veinticinco años, la mayor autoridad mundial en el campo del crecimiento y la transformación tanto personal como profesional, y a sus seminarios asisten miles de personas. Pero además tienen en común que junto con unos cinco millones más de personas en el mundo han aceptado desafiar sus propias historias de vida, cambiar sus hábitos negativos, enfrentarse a sus más destructivas conductas y romper los paradigmas. Eso lo han logrado a través de programas de coaching (entrenamiento) orientados por personas altamente capacitadas.

 

 ¿En qué consiste esa fórmula mágica que anhelan tener tanto personas como empresas hoy en día? En realidad, explica Henry Rodríguez, entrenador transformacional y corporativo del Centro Integral de Liderazgo Cumbres, quien recibió formación en Puerto Rico y Estados Unidos, y quien ha sido certificado por Newfield Chile y por Lifespring Now: "El coaching es el arte de hacer preguntas poderosas para generar respuestas poderosas, a través de las cuales el ser humano se autoexplora hasta llegar a su esencia y, a partir de allí, comienza su proceso de transformación. Un entrenador no busca cambiar acciones sino lograr transformaciones".

 

¿Para qué sirve? De coaching se habla desde hace mucho tiempo. Sin embargo, tanto el término como sus procesos están más de moda que nunca. Sobre todo porque su gama se amplió y ahora se enfoca en expectativas puntuales, que van desde lo corporativo hasta el liderazgo personal, y otras aún más específicas centradas en mujeres, programación neurolingüística, política, espiritualidad o deportes, entre otros. Foto: Revista Diners En principio, es un instrumento diseñado para el mundo corporativo. Grandes multinacionales lo consideran un ejercicio eficaz a la hora de conseguir metas de crecimiento, calidad y, por supuesto, de mejorar sus resultados financieros.

Es tal vez por ello por lo que las cien mejores empresas del mundo, según el listado de Fortune, coinciden en que al proporcionar este tipo de entrenamiento a sus empleados el rendimiento es dos veces superior respecto a otras compañías. Eso se sustenta en cifras como el aumento de su productividad en un cincuenta y tres por ciento, la mejora del servicio al cliente en un treinta por ciento, la reducción del veintitrés por ciento en costos y el incremento de la rentabilidad en un veintidós por ciento. Pero no sólo es efectivo para las empresas. También puede serlo para quienes tienen inquietudes acerca de su vida y buscan potenciar sus metas. Henry Rodríguez afirma que "todo ser humano merece un entrenador, porque nunca termina de crecer. A través del entrenamiento para vivir se plantea cuestionamientos que lo llevan a conocer cosas que jamás había pensado mediante preguntas tan sencillas como ¿qué tal si lo que crees que es, realmente no es?". También es útil para fortalecer la comunicación y modificar comportamientos. Martin Heidegger, filósofo alemán de quien se dice es precursor del coaching, planteó que el ser humano habita en el lenguaje que usa, tanto para describir lo existente como para crear su propia realidad. "Todos saben hablar pero pocos saben conversar", afirma Andrés Sanabria, coach empresarial, presidente y chief executive officer de Alive Coaching & Consulting, multinacional presente en Colombia con sede en Estados Unidos, experta en comunicación y conversaciones como motores del éxito individual y organizacional. Ya sean palabras de amor, perdón o negación, éstas delinean la vida de las personas. Su importancia es tal que a través de ella se alcanzan "cambios significativos y sostenibles, niveles más altos de productividad y rentabilidad; se estimulan la innovación, la creatividad y la toma de decisiones, se mejoran los niveles de satisfacción y lealtad, y se reduce la rotación laboral", comenta. Ese es otro eslabón al que le apuesta este entrenamiento.

 

Otro tipo de coaching es el que involucra la programación neurolingüística (PNL) cuyo objetivo es formar a los participantes como entrenadores y "enseñarles un modelo de desarrollo personalizado, en el cual logren reconocer su propia estructura mental para hacer un diagnóstico de lo que realmente se necesita para cambiar y cumplir con los objetivos de cada uno". En el país sólo la empresa Ingeniería Mental está acreditada por el sicólogo americano Richard Bandler -cofundador de la técnica de PNL junto con John Grinder- para certificar a los participantes en este proceso como Licensed Advanced NLP and Coaching.

 

COMPETENCIAS, EN COMPETENCIA

 

Foto: Revista Diners Giovanna Fuentes, certificada por la compañía internacional Coaching for Wellness, entrenadora de vida especializada en hombres y directora ejecutiva de la firma Coaching y Comunicaciones, añade que los procesos empresariales, tanto internos como externos, están comprometidos con la excelencia y se enfocan a estimular la creatividad y prosperidad del talento humano, fundamentado en los valores y la potenciación de las habilidades de cada uno y del grupo en general. Algunas competencias que se adquieren son una comunicación más eficaz, el trabajo en equipo, la gestión del cambio y la innovación.

 

Su lema es: "Para lograr resultados extraordinarios en el mundo corporativo hay que fortalecer la grandeza de los empleados". Teniendo en cuenta que en Estados Unidos una compañía puede llegar a pagar hasta cincuenta mil dólares por una consultoría empresarial rutinaria en la que recibe información sobre qué debe hacer para mejorar sus resultados (pero no cómo hacerlo), el coaching resulta una alternativa eficaz, dado que parte de la transformación y el compromiso de excelencia individual para generar resultados colectivos sorprendentes. "Si un ejecutivo pasa entre ocho y doce horas en el trabajo, es necesario generar un ambiente próspero no sólo para él, sino también para la empresa", explica Sanabria. Algo similar ocurre en los procesos de liderazgo personal, anota el entrenador transformacional Henry Rodríguez. En ellos, "mediante conversaciones con propósitos orientados a resultados, se enfoca al paciente a alinearse con sus talentos y a identificar soluciones sobre la base de que sus creencias limitantes pueden ser transformadas y que él mismo tiene las respuestas". Los resultados concretos que obtiene el coachee son "un aprendizaje para ser agente de cambio para sí mismo y para otros. Reconoce soluciones y posibilidades personales, asume responsabilidades de su propia realidad, adquiere poder para alcanzar sus metas, comprende que el dominio de sí mismo es antes una elección que un compromiso, y deja de juzgarse a sí mismo y a los otros", agrega Rodríguez. En el mismo sentido trabaja la coach y fundadora de la organización Lidérate Hoy, Diana Casas, cuya labor está dirigida a mujeres que se sientan inseguras, decepcionadas, depresivas o tristes, entre otros estados de ánimo. "El objetivo es que encuentren su potencial para transformarse en mujeres felices y estables, así como seguras y libres". Ella las ayuda a identificar y superar los miedos que han limitado sus sueños, y a que "se encaminen hacia ellos por una vía práctica, entre el dónde están ahora y adónde quieren estar mañana".

 

NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO -

 

El entrenador es el facilitador que acompaña a cada paciente para que encuentre soluciones por su propia cuenta. Esta persona por momentos se granjeará su odio ya que no lo hará sentirse cómodo. Usted se verá desafiado por sus preguntas. Su propósito es dejar atrás los consejos, que generan dependencia, y obligarlo al desafío, que genera aprendizaje y autoliderazgo. -El objetivo de un programa de entrenamiento es que cada individuo indague en sí mismo hasta encontrar aquello que requiere transformar y lo haga de forma consciente y permanente. -En Colombia hay múltiples alternativas. Analice a quién o qué entidad elegirá ya que muchos consultores se autodenominan coach sin realmente serlo. -Por las implicaciones éticas del tema, que requiere integridad y confidencialidad por parte del coach, no cualquiera puede llegar a serlo. La International Coach Confederation (ICC) es el ente que regula y avala a las diferentes escuelas del mundo. Lo recomendable es preguntar al entrenador dónde se certificó y corroborar que sea con un organismo reconocido por la confederación. -Es importante tener en cuenta, como lo afirma el gurú del tema, Anthony Robbins, que "una decisión puede cambiar su vida para siempre" y que "hay un motor poderoso dentro de cada ser humano, el cual, una vez liberado, puede hacer realidad cualquier sueño".